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Mejores tarjetas de crédito sin historial crediticio para principiantes

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Si acabas de llegar a Estados Unidos y no tienes historial de crédito, tener acceso a una tarjeta no es un lujo: es la herramienta que necesitas para empezar. Pero sin historial, los emisores no te conocen y el riesgo que ven es alto.

La solución es la tarjeta asegurada: una herramienta diseñada exactamente para este momento. Esta guía te ayuda a entender qué buscas, en qué fijarte y cuál elegir sin pagar comisiones innecesarias.

Por qué una tarjeta asegurada

Una tarjeta asegurada es el equivalente crediticio de un depósito de garantía. Pones dinero a un lado, y ese dinero se convierte en tu límite de crédito.

Así lo describe la propia CFPB: pones una cantidad en depósito —quinientos dólares, por ejemplo— y puedes gastar hasta esa cantidad; al pagar la factura, recuperas el margen de gasto. El depósito equivale a tu límite de crédito.

Y añade dos advertencias que conviene tener delante desde el principio. La primera: «las comisiones y las tasas de interés pueden ser altas» en las tarjetas aseguradas. La segunda, sobre el depósito: a medida que demuestras que pagas a tiempo, «puede que te suban el límite y puede que te devuelvan el depósito». Puede, no tiene que: no hay plazo garantizado y depende del emisor.

Fuentes: CFPB, What are some ways to start or rebuild a good credit history? y How to rebuild your credit. Consultado el 10 de septiembre de 2026.

No hay estadística pública de cuántas solicitudes se aprueban: los emisores no la publican y los informes del regulador no la desglosan así. Pero el mecanismo explica por qué funcionan sin necesidad de cifras.

Con una tarjeta normal, el banco arriesga su dinero y por eso mira tu historial. Con una asegurada, el riesgo lo cubre tu depósito, así que el historial deja de ser el filtro. Hay incluso emisores que ni siquiera lo consultan —OpenSky es el caso más claro de esta lista—, y eso convierte la pregunta de «¿me aprobarán?» en «¿tengo el depósito?».

Para el banco es una garantía. Para ti es una puerta de entrada al sistema sin riesgo: si usas mal la tarjeta, el banco cobra de tu depósito. Si la usas bien, empiezas a demostrar que mereces crédito.

Cada compra que haces, cada pago a tiempo, cada mes que usas la tarjeta se reporta a las agencias de crédito. Es exactamente igual que una tarjeta normal en ese sentido. La única diferencia es ese depósito en garantía.

Qué buscar antes de solicitar

Hay varias cosas que separar una tarjeta buena de una que te va a costar dinero innecesariamente.

La cuota anual. Muchas tarjetas aseguradas la cobran; algunas no. Si pagas una cuota anual estás pagando por algo que, con un poco de búsqueda, consigues gratis.

El depósito mínimo. Es lo que decide si la tarjeta está a tu alcance, porque ese dinero se queda inmovilizado. Varía mucho de un emisor a otro y no hay una cifra estándar: es el primer número que hay que mirar en los términos, y conviene empezar por el mínimo más bajo que encuentres, no por el que te den más límite.

La tasa de interés anual. La APR es lo que te cobrarán si no pagas el saldo completo. Comparar APR entre opciones tiene sentido, pero honestamente, si la usas bien no deberías pagar interés nunca. El propósito es reportar pagos, no endeudarse.

Conversión a tarjeta normal. Aquí no hay regla común: la CFPB solo dice que el límite «puede» subir y el depósito «puede» devolverse según vas pagando a tiempo. Cada emisor pone sus condiciones, y algunos no convierten nunca. Pregúntalo antes de solicitar, porque la alternativa —cerrar la cuenta para recuperar el depósito— te hace perder la antigüedad que tanto costó construir.

Acceso a aumentos de depósito. Algunos bancos permiten aumentar tu depósito (y con ello tu límite) sin solicitar una nueva tarjeta. Es útil si tu situación mejora.

Cómo elegir

El criterio más importante es simple: busca una tarjeta sin cuota anual, con depósito mínimo bajo y que se pueda convertir en normal después de buen comportamiento.

Tres tarjetas aseguradas, comparadas

Capital One Platinum SecuredOpenSky Secured VisaBankAmericard Secured
Depósito mínimo49, 99 o 200 $ según tu perfil200 $200 $ (máximo 5.000)
Cuota anual0 $35 $0 $
APR de compras28,99 % variable23,89 % variable25,99 % variable
Revisa tu crédito al solicitarNo
Reporta a las tres agenciasNo lo indica

Fuentes: páginas oficiales de Capital One, OpenSky y Bank of America. Consultado el 10 de septiembre de 2026. Estas condiciones cambian sin aviso: compruébalas en la web del emisor antes de solicitar.

Cómo leer esta tabla, que es donde está el valor:

El caso de OpenSky es el interesante. Es la única de las tres que no consulta tu historial al solicitar. Para quien acaba de llegar y no tiene nada —o tiene algo malo—, eso significa que no te van a rechazar. Lo pagas con 35 dólares de cuota anual, que las otras dos no cobran. Es un peaje de entrada, y merece la pena si la alternativa es que nadie te acepte; no merece la pena si ya te aprueban en otro sitio.

El depósito escalonado de Capital One (49, 99 o 200 según tu perfil) es la otra puerta baja: puedes empezar con 49 dólares inmovilizados en lugar de 200.

El APR casi da igual si pagas el saldo completo todos los meses, que es lo que hay que hacer con una tarjeta de estas. Solo importa el día que dejes saldo, y ese día no debería llegar.

Lo que ninguna de las tres dice en su web: si aceptan ITIN. Es la pregunta que más importa a quien no tiene número de Seguro Social, y ninguna la responde por escrito. Hay que llamar y preguntarlo antes de solicitar, porque una solicitud rechazada deja una consulta dura en tu informe igualmente.

Una tarjeta asegurada de buena calidad hace lo mismo que una cara: reporta tu uso a las agencias de crédito. La diferencia en coste no te dará mejor historial.

Cómo usarla

La tentación es usar el límite disponible porque es “tuyo”. No lo hagas.

Usa la tarjeta para cosas pequeñas: un café, una gasolina, algo que ya tenías presupuestado. Lo importante no es el importe, sino demostrar que pides dinero prestado y lo devuelves.

Paga el saldo completo cada mes. No importa si es 50 o 500 dólares. Cada pago a tiempo es un punto a tu favor.

Si tienes dificultades para pagar, llama al banco de inmediato. Explica la situación. Muchos ofrecen opciones temporales. Lo que evitas a toda costa es un pago atrasado, que daña gravemente tu historial.

Errores que cometen muchos

Cerrar la tarjeta después de convertirla. Una vez que se convierte en normal, dejarla abierta con un uso mínimo (un café al mes) sigue generando antigüedad de cuenta, que sube tu puntaje. Cerrarla lo baja.

Pedir un aumento de límite inmediatamente. Si aumentas el límite, la tentación es usarlo. Espera a estar seguro de tu disciplina.

Solicitar muchas tarjetas a la vez. Cada solicitud es una consulta dura. Tres en un mes daña más tu puntaje que tres espaciadas en seis meses.

Dejar que expire. Si no usas la tarjeta en meses, algunos bancos la cierran. Usa pequeño cada mes, aunque sea algo mínimo.

Por qué una asegurada es el mejor inicio

Podrías pensar: “¿Por qué no solo construir historial con cobro de servicios que ya tengo?”

Podrías, pero es más lento. Una tarjeta de crédito asegurada acelera todo porque:

  1. Reporta mensualmente a las tres agencias de crédito
  2. Demuestra que mantienes saldos y pagas a tiempo
  3. Contribuye a la antigüedad de cuenta desde el día uno
  4. Te enseña cómo funcionan los límites y los intereses (sin costo real si la usas bien)

Después de seis a doce meses, tu puntaje estará lo suficientemente alto para tarjetas normales, compra de coche, hipoteca. La tarjeta asegurada fue la llave.

De aquí en adelante

Con 6 a 12 meses de buen historial, el banco mismo te ofrecerá convertir a tarjeta normal. Cuando eso suceda, dirá que retirará el depósito y te devolverá el dinero. Es un hito importante: significa que el sistema empezó a confiarte.

Algunos solicitan varias tarjetas después de esto para mejorar su crédito. Es una estrategia válida, pero con un límite: cada nueva solicitud causa una consulta dura. Haz una, espera 6 meses, haz otra. Así minimizas el daño a tu puntaje mientras aceleras la construcción de historial.

El objetivo no es tener muchas tarjetas. Es tener historial limpio, puntaje alto, y opciones cuando las necesites.

Dudas frecuentes

Preguntas frecuentes

01¿Cuál es la diferencia entre una tarjeta asegurada y una normal?

Una tarjeta asegurada requiere un depósito en garantía que funciona como límite de crédito. Una normal no lo requiere. Las aseguradas están diseñadas para gente sin historial; con el tiempo y buen uso, muchos emisores las convierten en tarjetas normales.

02¿Cuánto depósito necesito?

El mínimo suele estar entre 200 y 500 dólares. El depósito es tuyo; solo está bloqueado mientras tengas la tarjeta activa. Si cierras la cuenta, lo recuperas.

03¿Afecta mi puntaje de crédito abrir una tarjeta asegurada?

Sí, pero es necesario. Al solicitar, el banco hace una consulta dura que baja tu puntaje entre 5 y 10 puntos. Es un golpe pequeño para un beneficio grande: empezar a construir historial.

04¿Puedo cambiar de tarjeta asegurada a normal después?

Sí. Después de 6 a 12 meses de buen uso, muchos bancos ofrecen convertirla sin requerir un nuevo depósito. Algunos lo hacen automáticamente; otros necesitan que lo solicites.

Aviso: La información de MoneyWise Hub es educativa y de carácter general. No constituye asesoramiento financiero, fiscal ni legal personalizado. Las cifras y condiciones de los productos cambian; comprueba siempre la información en la fuente oficial antes de decidir.

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