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Cómo abrir una cuenta bancaria en Estados Unidos

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QUÉ SE QUEDA POR EL CAMINO La comisión se anuncia. El cambio, no. Compara siempre cuánto llega, no cuánto cobran. LO QUE ENVÍAS Lo que llega MARGEN DEL TIPO DE CAMBIO NO APARECE COMO COMISIÓN COMISIÓN LA PREGUNTA CORRECTA: ¿CUÁNTO RECIBE LA PERSONA AL OTRO LADO?

Tener una cuenta bancaria en Estados Unidos no es un lujo: es la puerta de entrada al resto del sistema financiero. Sin ella cobras con cheques que hay que cambiar pagando comisión, no puedes domiciliar recibos y construir historial de crédito se vuelve mucho más difícil.

Esta guía cubre lo esencial: qué papeles te piden, qué tipos de cuenta existen y cómo elegir sin acabar pagando comisiones evitables.

Qué documentos suelen pedirte

Los requisitos varían entre entidades, pero casi todas piden alguna combinación de estos elementos: un documento de identidad con fotografía, un número de identificación fiscal, un comprobante de domicilio y un depósito inicial.

El documento de identidad puede ser tu pasaporte, aunque algunas entidades aceptan también matrículas consulares u otros identificadores. El comprobante de domicilio suele ser una factura de suministros o un contrato de alquiler a tu nombre.

La CFPB publica una lista de lo que la mayoría de bancos y cooperativas piden. Son cuatro cosas:

  1. Una identificación con foto emitida por el gobierno federal, por un gobierno estatal o por un gobierno extranjero. Cada entidad decide qué identificaciones extranjeras acepta, y ahí está la variación entre unas y otras.
  2. Una segunda identificación: la tarjeta del Seguro Social, una factura con tu nombre y dirección, o el certificado de nacimiento.
  3. Un número de Seguro Social o un ITIN. Y este es el detalle que casi nadie explica: sin ninguno de los dos, puede que solo puedas abrir una cuenta que no pague intereses. No es un «no» rotundo, es una cuenta limitada.
  4. Dinero para el depósito inicial, que la CFPB sitúa habitualmente entre 25 y 100 dólares.

Ojo con una distinción que cuesta dinero: el depósito para abrir no es lo mismo que el saldo mínimo que hay que mantener después para librarse de la comisión mensual. Pregunta por los dos.

Fuente: CFPB, A Newcomer's Guide to Managing Money: Checklist for opening a bank or credit union account. Consultado el 10 de septiembre de 2026.

Si no tienes número de seguro social

No tener SSN no te deja fuera del sistema bancario. Muchas entidades aceptan el ITIN, el número de identificación fiscal que emite el IRS para quienes tienen obligaciones tributarias pero no pueden obtener un SSN.

Las políticas cambian de un banco a otro y también entre sucursales. Merece la pena llamar antes de ir, y preguntar específicamente por la política de la entidad, no por la opinión de quien te atiende.

Checking o savings: para qué sirve cada una

La cuenta checking es la operativa: ahí llega tu sueldo, de ahí salen los pagos y con ella funciona tu tarjeta de débito. Rara vez paga interés.

La cuenta savings está pensada para guardar. Suele pagar algún interés y, a cambio, tiene más restricciones sobre cuántas veces puedes sacar dinero al mes.

Lo habitual es tener las dos: la checking para el día a día y la savings para el fondo de emergencia.

Las comisiones que sí puedes evitar

La comisión de mantenimiento mensual es la más común, y casi siempre se puede eliminar. Las entidades suelen retirarla si domicilias tu nómina, si mantienes un saldo mínimo o si eres estudiante.

La comisión por descubierto es la más cara. Se cobra cuando pagas algo sin tener saldo suficiente y el banco cubre la diferencia. Se puede desactivar: si lo haces, la operación simplemente se rechaza en lugar de generarte un cargo.

Del descubierto hay cifra oficial. La CFPB analizó ocho de las mayores entidades del país y calculó que la comisión media por cada operación en descubierto era de 32,50 dólares. En el mismo trabajo estimó el coste real para el banco de cubrir esa operación en unos 50 centavos.

En conjunto, los consumidores pagaron más de 5.800 millones de dólares en comisiones por descubierto y por fondos insuficientes solo en 2023.

De la comisión de mantenimiento no hay una media oficial publicada, porque cada entidad fija la suya y casi todas ofrecen formas de anularla. El número que importa es el de tu contrato.

Fuente: CFPB, Overdraft and NSF Practices at Very Large Financial Institutions (enero de 2024). Consultado el 10 de septiembre de 2026.

Bancos tradicionales, cooperativas y banca digital

Los bancos tradicionales tienen sucursales físicas y una red amplia de cajeros. Es la opción más cómoda si necesitas atención presencial o manejas efectivo con frecuencia.

Las cooperativas de crédito (credit unions) son entidades sin ánimo de lucro propiedad de sus socios. Suelen ofrecer mejores condiciones y menos comisiones, aunque para entrar hay que cumplir algún requisito de pertenencia.

La banca digital no tiene oficinas y compensa con comisiones bajas y buenas aplicaciones. El inconveniente aparece cuando necesitas ingresar efectivo o resolver algo complicado.

Las cooperativas de crédito, la opción que casi nadie considera

Merecen un apartado propio porque suelen ser la mejor opción para quien empieza, y casi nunca aparecen en la publicidad.

Una cooperativa de crédito es una entidad financiera propiedad de sus socios, sin ánimo de lucro. Al no repartir beneficios entre accionistas, esos márgenes vuelven a los socios en forma de menos comisiones, mejores tipos de interés en los préstamos y algo más de rendimiento en el ahorro.

Para entrar hay que cumplir un requisito de pertenencia, y ahí está la parte que sorprende: muchas veces es mucho más fácil de lo que parece. Vivir o trabajar en una zona determinada, pertenecer a una asociación, o simplemente hacer un pequeño donativo a una organización asociada. Existen cooperativas orientadas específicamente a comunidades de inmigrantes y a barrios concretos.

Su ventaja añadida es el trato: al ser entidades más pequeñas, tienen margen para valorar tu caso en lugar de aplicar un criterio automatizado. Si un banco grande te ha rechazado, una cooperativa es el siguiente sitio donde probar.

Cómo encontrarlas. El organismo federal que las supervisa, la NCUA, mantiene un buscador oficial —el Credit Union Locator, en mapping.ncua.gov— donde se busca por nombre, dirección, código postal o número de registro, con un radio de entre 5 y 60 millas. Su herramienta hermana, Research a Credit Union, muestra además el estado del seguro de depósitos y el requisito de pertenencia de cada una, que es justo el dato que hay que mirar antes de ir.

Fuente: NCUA, Credit Union Locator y Research a Credit Union. Consultado el 10 de septiembre de 2026.

Y hay una categoría oficial que casi nadie conoce. La NCUA designa como Minority Depository Institution (MDI) a la cooperativa cuya mayoría de socios, de consejo y de comunidad atendida pertenece a una minoría, y «hispanoamericana» es una de las categorías reconocidas.

No es una etiqueta menor: más de una de cada diez cooperativas aseguradas del país tiene esa designación. Están en 35 estados, el Distrito de Columbia, Puerto Rico y las Islas Vírgenes, y atienden a más de 6,5 millones de socios.

La NCUA publica la lista completa. Es el atajo para encontrar una cooperativa donde tu caso no sea la excepción rara, sino lo normal.

Fuente: NCUA, Minority Depository Institution Preservation. Consultado el 10 de septiembre de 2026.

Sal cuanto antes del circuito del efectivo

Si cobras con cheque y lo cambias en una casa de cambio, estás pagando una comisión por acceder a tu propio dinero. Repetida cada quincena durante un año, la cantidad es considerable.

Lo mismo ocurre con las órdenes de pago para abonar el alquiler o los recibos, y con las tarjetas prepago recargables que cobran cuota mensual, comisión por recarga y comisión por consultar el saldo.

Ese circuito es caro precisamente para quien menos puede permitírselo. Una cuenta bancaria corriente, sin comisión de mantenimiento y con la nómina domiciliada, elimina la mayor parte de esos costes de golpe.

No es un circuito marginal. Según la encuesta nacional de la FDIC, en 2023 el 4,2 % de los hogares de Estados Unidos —unos 5,6 millones— no tenía cuenta bancaria, un 8,0 % usó órdenes de pago fuera del sistema bancario y un 2,7 % cambió cheques en casas de cambio.

Fuente: FDIC, National Survey of Unbanked and Underbanked Households, datos de 2023. Consultado el 10 de septiembre de 2026.

Cuánto cuesta, con la tarifa en la mano. Esto sí está regulado, y por estados. En Nueva York, desde el 18 de enero de 2023, una casa de cambio de cheques con licencia no puede cobrar más del 2,2 % del importe, o 1 dólar, lo que sea mayor. Para los cheques de ayudas públicas —Seguro Social, desempleo, prestaciones de veteranos— el tope baja al 1,5 %.

Parece poco hasta que lo multiplicas. Con un cheque de 800 dólares cada dos semanas, ese 2,2 % son 17,60 por cheque y 457,60 al año. Y eso es solo cambiar el cheque: sin contar las órdenes de pago para el alquiler ni las tarjetas prepago.

Casi 460 dólares al año por acceder a tu propio dinero, frente a los 0 dólares de una cuenta corriente sin comisión de mantenimiento.

Fuente: New York State Department of Financial Services, Maximum Check Casher Fee, vigente desde el 18 de enero de 2023. Consultado el 10 de septiembre de 2026. El tope lo fija cada estado: si no vives en Nueva York, comprueba el tuyo.

Hay otra razón, menos evidente: operar solo en efectivo no deja rastro. No genera historial, no sirve como comprobante de ingresos para alquilar y no ayuda cuando pidas un crédito. El sistema financiero solo reconoce lo que puede ver.

Qué hacer si te rechazan la solicitud

No es infrecuente, y casi nunca es definitivo.

Muchas entidades consultan un sistema de informes bancarios que registra incidencias pasadas: cuentas cerradas con saldo negativo, descubiertos impagados, sospechas de fraude. Si te rechazan, tienes derecho a saber por qué y a solicitar tu informe.

Las dos que nombra la CFPB son ChexSystems y Early Warning Services. Son a las cuentas bancarias lo que Equifax o Experian son al crédito, y casi nadie sabe que existen hasta que le rechazan una solicitud.

Tus derechos son concretos:

  • Si te rechazan, el banco tiene que darte un aviso de acción adversa con el nombre y el contacto de la empresa que emitió el informe.
  • Con ese aviso puedes pedir a esa empresa una copia gratis del informe. Al margen del rechazo, muchas de estas empresas dan una copia gratuita cada 12 meses.
  • Si hay un error, se disputa igual que en el crédito: por escrito, a la empresa que hizo el informe y al banco que aportó el dato. La CFPB publica incluso una carta modelo.

Fuente: CFPB, Denied for a bank account? Here's what you should know y lista de empresas de informes al consumidor. Consultado el 10 de septiembre de 2026.

Si hay un error, se puede disputar. Si la incidencia es real, existen cuentas diseñadas específicamente para quien tiene el historial bancario dañado: tienen más limitaciones, pero permiten volver al sistema y, con el tiempo, pasar a una cuenta normal.

También conviene probar en una cooperativa de crédito. Al ser entidades más pequeñas y centradas en su comunidad, suelen tener más margen para valorar casos concretos que un banco grande con criterios automatizados.

Cómo usar la cuenta para construir tu vida financiera

Abrir la cuenta es el principio, no el final. Estas son las cosas que conviene poner en marcha desde el primer mes.

Domicilia tu nómina. Es lo que suele eliminar la comisión de mantenimiento, y además te da acceso al dinero antes que un cheque físico.

Activa los avisos de saldo. Un mensaje cuando el saldo baja de cierta cantidad evita la mayoría de los descubiertos.

Desactiva la cobertura de descubierto. Sin ella, la operación se rechaza en lugar de generarte un cargo. Es incómodo una vez; la comisión duele más.

Abre la cuenta de ahorro a la vez y programa una transferencia automática el día de cobro, aunque sea pequeña. Ahí es donde vivirá tu fondo de emergencia.

Guarda los extractos. Los vas a necesitar para alquilar, para solicitar crédito y para la declaración de impuestos.

Cómo comparar cuentas de verdad

La publicidad bancaria se centra en el bono de apertura, que es lo que menos importa. Un bono de cien dólares no compensa una comisión mensual durante años. Estos son los puntos que sí deciden.

La comisión de mantenimiento y cómo se evita. No basta con saber cuánto cuesta: hay que saber qué condición la elimina. Si es un saldo mínimo que no vas a mantener, la cuenta te costará dinero cada mes.

Las comisiones por descubierto. Cuánto cobran por operación, cuántas pueden cobrar en un mismo día y si existe un periodo de gracia para reponer el saldo antes de que se aplique el cargo.

La red de cajeros. Sacar dinero de un cajero de otra red suele generar dos comisiones: la del cajero y la de tu banco. Si vas a manejar efectivo, esto pesa más que casi cualquier otra cosa.

El depósito de cheques desde el móvil y cuándo se libera el dinero. No es lo mismo poder ingresar un cheque con la cámara que poder disponer del dinero ese mismo día.

Qué documentación aceptan. Si no tienes SSN, este filtro va antes que todos los demás.

Si hay atención en español. No solo en la aplicación: también por teléfono y en sucursal, para el día que haya un problema de verdad.

Un ejemplo real de cómo funciona esto. En Chase, la cuenta corriente estándar —Total Checking— cobra 15 dólares al mes, y se anulan cumpliendo una de estas: recibir 500 dólares o más en depósitos electrónicos al mes, mantener 1.500 de saldo al inicio de cada día, o 5.000 de saldo medio contando cuentas enlazadas.

Pero el mismo banco tiene otra cuenta, Secure Banking, que cobra 4,95 al mes y se anula con 250 dólares de depósitos electrónicos, o directamente si tienes entre 17 y 24 años.

Ahí está la lección que vale para cualquier banco: casi siempre hay una segunda cuenta más barata que la que te enseñan primero. Pregunta por ella. Y ojo con la letra pequeña de qué cuenta como «depósito electrónico»: en Chase son pagos de un empleador o de un organismo público; Zelle, efectivo, cheques y transferencias wire no cuentan.

Fuente: Chase, cuentas corrientes personales. Consultado el 10 de septiembre de 2026. Las condiciones cambian sin aviso: compruébalas antes de abrir.

Y la pregunta que decide todo lo demás no está en ninguna web: si aceptan ITIN, y si atienden en español. Ningún banco grande lo publica, porque la política varía por entidad y a veces incluso entre sucursales del mismo banco.

Llama antes de ir, y pregunta por la política de la entidad, no por lo que opine quien te coja el teléfono. Si la respuesta es dudosa, prueba en una cooperativa de crédito de las que la NCUA designa como MDI: ahí tu caso no es la excepción.

El seguro de los depósitos

Es la comprobación que nunca hay que saltarse, y se hace en un minuto.

Los depósitos en los bancos estadounidenses están garantizados por un organismo federal hasta un límite por titular y entidad. En las cooperativas de crédito existe una garantía equivalente a través de otro organismo. Si la entidad quiebra, ese dinero está cubierto.

Muchas aplicaciones financieras y neobancos no son bancos: trabajan con un banco asociado que es quien realmente custodia el dinero. En esos casos la cobertura suele existir, pero conviene confirmar quién es la entidad de respaldo, porque el matiz importa el día que hay un problema.

En los bancos el organismo es la FDIC, y la cobertura es de al menos 250.000 dólares por titular, por entidad y por categoría de titularidad. Para comprobar si un banco está asegurado está BankFind, en banks.data.fdic.gov.

En las cooperativas de crédito el organismo es la NCUA, a través del National Credit Union Share Insurance Fund, con el mismo límite de 250.000 dólares por socio y categoría, respaldado por la plena fe y crédito del gobierno de Estados Unidos. Cerca del 98 % de las cooperativas del país están aseguradas federalmente. Se comprueba en el mismo buscador de la NCUA.

Las dos entidades están obligadas a exhibir el cartel del seguro en cada ventanilla y en su web. Si no lo ves, pregunta.

Fuentes: FDIC, Deposit Insurance y NCUA, Frequently Asked Questions About Share Insurance. Consultado el 10 de septiembre de 2026.

Antes de firmar, comprueba dos cosas

Que los depósitos estén asegurados por el organismo federal correspondiente, y que entiendes la tabla de comisiones completa, no solo el titular de la oferta.

Si algo del contrato no lo entiendes, pregúntalo antes de abrir la cuenta. Una entidad que no sabe explicarte con claridad cuánto vas a pagar no es la entidad que quieres.

Dudas frecuentes

Preguntas frecuentes

01¿Puedo abrir una cuenta bancaria sin número de seguro social?

Muchas entidades aceptan el ITIN en lugar del SSN, y algunas admiten otros documentos de identificación. Las políticas varían de un banco a otro, así que conviene preguntar antes de desplazarte.

02¿Qué diferencia hay entre checking y savings?

La cuenta checking es para el día a día: recibir el sueldo, pagar facturas, usar la tarjeta de débito. La savings es para guardar dinero y suele pagar algo de interés, con más limitaciones para sacarlo.

Aviso: La información de MoneyWise Hub es educativa y de carácter general. No constituye asesoramiento financiero, fiscal ni legal personalizado. Las cifras y condiciones de los productos cambian; comprueba siempre la información en la fuente oficial antes de decidir.

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