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Cómo evitar las comisiones bancarias en Estados Unidos

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Las comisiones bancarias tienen una particularidad incómoda: son pequeñas de una en una y casi nunca se revisan. Un cargo mensual de mantenimiento, dos retiradas en un cajero ajeno y un descubierto puntual suman al año una cantidad que a nadie le sobra, y la mayoría de esa cantidad era evitable.

Este artículo es un repaso a las comisiones más habituales, con lo que se puede hacer con cada una. Ninguna cifra concreta aparece aquí porque cambian de un banco a otro y con el tiempo: el número exacto está en tu contrato, en el documento que las entidades están obligadas a darte.

Dicho eso, de la comisión más cara sí hay cifra oficial. La CFPB estudió ocho de las mayores entidades del país y calculó que la comisión media por cada operación en descubierto era de 32,50 dólares, frente a un coste real para el banco de unos 50 centavos por cubrirla. En 2023, los consumidores pagaron más de 5.800 millones de dólares entre descubiertos y fondos insuficientes.

Guarda ese número —32,50— como vara de medir: si tu banco cobra por ahí, está en la media del sector, y eso no es un elogio.

Fuente: CFPB, Overdraft and NSF Practices at Very Large Financial Institutions (enero de 2024). Consultado el 10 de septiembre de 2026.

Un ejemplo de lo que hay en juego. En Chase, la cuenta corriente estándar cobra 15 dólares al mes —180 al año— y se anula recibiendo 500 dólares mensuales en depósitos electrónicos, o manteniendo 1.500 de saldo diario. Su cuenta de entrada, Secure Banking, cobra 4,95 y se anula con 250 de depósito.

Es decir: la misma entidad, el mismo cliente, y entre 0 y 180 dólares al año de diferencia según qué cuenta te tocara abrir y si conoces las condiciones.

Fuente: Chase, cuentas corrientes personales. Consultado el 10 de septiembre de 2026.

La del cajero ajeno tiene una particularidad: se paga dos veces. Una te la cobra tu banco por usar una red que no es la suya, y otra te la cobra el dueño del cajero. No hay media oficial publicada de ninguna de las dos —ni la CFPB ni la FDIC la calculan—, y por eso la única cifra fiable es la de la tabla de comisiones de tu entidad.

Lo que sí puede decirse sin cifra: es la comisión más fácil de evitar del mundo, porque basta con planificar dónde sacas dinero. Mira en la web de tu banco qué red de cajeros tiene sin coste; muchas cooperativas comparten una red enorme, y bastantes bancos en línea devuelven lo que te cobre cualquier cajero.

La comisión de mantenimiento

Es el cargo fijo mensual por tener la cuenta abierta, y suele ser la más fácil de eliminar, porque casi siempre viene con una lista de condiciones que la anulan: domiciliar la nómina, mantener un saldo mínimo, hacer un número de pagos con la tarjeta al mes o ser menor de cierta edad.

Basta con cumplir una de ellas. La más práctica para la mayoría es la domiciliación de la nómina, porque una vez configurada se cumple sola.

Si tu cuenta cobra mantenimiento y no cumples ninguna condición, llama y pregunta qué otra cuenta de la misma entidad no lo cobra. Cambiar de producto dentro del mismo banco suele ser un trámite de diez minutos.

El descubierto: la más cara de todas

Cuando pagas algo y no hay saldo suficiente, el banco puede cubrirlo y cobrarte una comisión por hacerlo. Es, con mucha diferencia, la comisión más cara en proporción al dinero prestado: pagar un cargo fijo por adelantar unos pocos dólares durante dos días equivale a un interés desorbitado.

Y puede repetirse: si hay varios cargos pequeños el mismo día, algunas entidades aplican la comisión a cada uno.

Hay tres defensas. La primera es desactivar la cobertura de descubierto en las compras con tarjeta de débito: sin ella, la compra se rechaza y no pasa nada más grave que un momento incómodo en la caja. La segunda es enlazar la cuenta de ahorro como respaldo, que suele costar bastante menos o nada. La tercera son las alertas de saldo bajo, gratuitas en casi todas las aplicaciones.

Cajeros fuera de la red

Sacar efectivo en un cajero que no es de tu banco cobra normalmente dos veces: una el dueño del cajero y otra tu propio banco.

La solución es de hábito, no de producto: localiza los cajeros de tu red cerca de tu casa y de tu trabajo, saca una sola vez lo que necesites para la semana en lugar de tres veces pequeñas cantidades, y usa la opción de retirar efectivo al pagar en el supermercado, que suele ser gratuita.

Algunas entidades, sobre todo bancos en línea y cooperativas de crédito, reembolsan estas comisiones o pertenecen a redes de cajeros gratuitos amplias. Si sacas efectivo a menudo, ese detalle vale más que cualquier promoción de apertura.

Transferencias, cheques y otros cargos

Las transferencias internacionales (wire transfers) cobran comisión en origen y con frecuencia también en destino, además del margen del tipo de cambio. Para envíos regulares de dinero a otro país casi nunca son la opción más barata.

Los cheques de caja, las transferencias urgentes y la retirada anticipada de un depósito a plazo tienen su propio cargo. Y hay una comisión que sorprende a mucha gente: la de inactividad, que algunas entidades aplican a cuentas que llevan mucho tiempo sin movimiento.

Cuándo compensa cambiar de banco

Antes de cambiar, prueba lo barato: llama y pide que te retiren el cargo, o que te pasen a una cuenta sin mantenimiento. Un cliente con años de antigüedad tiene más margen del que cree.

Cambiar tiene sentido cuando se cumplen dos condiciones a la vez: pagas comisiones de forma recurrente y tu banco no ofrece ninguna cuenta que las elimine con las condiciones que tú puedes cumplir.

Si decides cambiarte, el orden importa para no acabar con un descubierto en la cuenta vieja:

  1. Abre la cuenta nueva y déjala funcionando antes de tocar nada.
  2. Cambia la domiciliación de la nómina y espera a que llegue un pago completo.
  3. Traslada los recibos y pagos automáticos uno por uno, con la lista de tus últimos tres meses de movimientos delante.
  4. Deja saldo en la cuenta vieja un par de meses, por si aparece algún cargo rezagado.
  5. Cierra la cuenta antigua por escrito y guarda la confirmación.

La revisión de quince minutos

Una vez al año, abre los movimientos de los últimos doce meses y busca los cargos de tu propio banco. Anótalos y súmalos.

Ese total es lo que te ha costado el banco este año. Si la cifra te parece alta, ya sabes por dónde empezar; y si es cero, acabas de confirmar que tu cuenta está bien elegida. En los dos casos, quince minutos bien gastados.

Dudas frecuentes

Preguntas frecuentes

01¿Puedo pedir que me devuelvan una comisión?

Muchas veces sí, sobre todo si es la primera vez y llevas tiempo como cliente. Se pide por teléfono, con educación y explicando lo ocurrido. No siempre funciona, pero la llamada dura diez minutos y no cuesta nada intentarlo.

02¿Cambiar de banco perjudica mi crédito?

No. Una cuenta corriente o de ahorro no aparece en tu informe de crédito. Abrir o cerrar una cuenta bancaria no mueve tu puntaje.

03¿Las cuentas sin comisiones son peores?

No necesariamente. Muchos bancos en línea y cooperativas de crédito no cobran mantenimiento porque tienen menos costes de oficina. Lo que cambia es el acceso a sucursal física y a efectivo, así que conviene mirar cómo ingresas y sacas dinero antes de decidir.

Aviso: La información de MoneyWise Hub es educativa y de carácter general. No constituye asesoramiento financiero, fiscal ni legal personalizado. Las cifras y condiciones de los productos cambian; comprueba siempre la información en la fuente oficial antes de decidir.

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